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21/01/2006 10:25:00
El escritor Richard Ford (1796-1858), considerado el primer hispanófilo inglés, pasó largas temporadas en Granada, donde dejó una huella que una descendiente suya, Lily Ford, ha tratado de recuperar en una visita a la ciudad que inspiró algunas de las publicaciones de este autor del Romanticismo.
La admiración que Ford, también dibujante, sentía por la España de la época y en particular por Andalucía, la encuentra Lily en la evocación romántica que pudieron inspirarle sitios como Granada y en el trato cercano que este caballero inglés de espíritu viajero y crítico recibió de los lugareños de las ciudades que recorrió, en ocasiones a lomos de una mula proporcionada por un granadino y vestido de campesino serrano, rememoró en una entrevista con Efe.
Perteneciente a la sexta generación de Ford, Lily, una historiadora inglesa de 25 años residente en México, sostiene que la familia, que perpetúa el legado de su antepasado, conserva ese embrujo por Granada, a donde regresaron sus padres en octubre para asistir a la inauguración de la muestra 'Artistas Románticos Británicos en Andalucía', en la que se exhibieron dibujos de Richard Ford y de su primera mujer, Harriet, con la Alhambra como principal motivo.
Fue el precario estado de salud de Harriet lo que en 1830 llevó al matrimonio, en busca de un mejor clima, hasta España, donde pasaron largas temporadas que compartieron entre Sevilla y Granada con el Generalife como lugar de residencia, en el que se inspiró para hacer construir una torre al estilo mudéjar en la casa de campo de Exeter que convirtió en su retiro a su vuelta a Inglaterra.
De ideología conservadora, algunos de sus escritos reflejaron 'con rabia' la falta de respeto que los franceses, durante la ocupación, mostraron 'hacia el arte y la cultura española', precisamente lo que a Ford, abogado de formación, atraía de España.
Lily ha visitado por primera vez Granada para seguir la huella de su antepasado instada por su padre, quien le pidió que entregara a una conocida una síntesis, recién editada en Inglaterra, de 'Gatherings from Spain', una pintoresca publicación de 1846 sobre la cultura y costumbres de Andalucía que Ford escribió a su vuelta a Inglaterra y que amplía aspectos recogidos en su obra 'Manual para viajeros por España'.
Este libro, que Ford publicó por encargo en 1844, fue concebida como una guía turística sobre España y resultó ser un extenso volumen sobre las costumbres españolas en el que confrontaba los tópicos difundidos sobre ese país con su realidad más cercana.
'Se lo tomó muy en serio y escribió capítulos enteros sobre la religión, la gastronomía, las carreteras o la tauromaquia en España', explicó Lily, que dice estar interesada en seguir los pasos de su antepasado por este país y escribir un libro sobre él.
En su estancia en Granada, el azar hizo que Lily coincidiera casualmente con Jorge Aguilera, un pintor granadino admirador de Ford que descubrió hace 15 años la firma del escritor grabada por él mismo en una columna que parte el mirador de Lindaraja, rúbrica que se repite en el Palacio de Comares del monumento nazarí.
De su paso por la ciudad andaluza da cuenta el libro 'Granada.
Escritos con dibujos inéditos' de Richard y Harriet Ford, publicado hace unos años después de que el abuelo de Lily entregara al Patronato de la Alhambra y el Generalife documentos inéditos sobre su antepasado en los que rememora su estancia en Granada.
En uno de sus párrafos, Richard Ford escribe: 'Pocos lugares de la península ofrecen un contraste más triste entre el pasado y el presente. Bajo los moros, Granada fue rica, brillante, culta, industriosa y valerosa. Ahora es pobre, aburrida, ignorante, indolente y áspera. Los españoles han trabajado verdaderamente con ahínco para neutralizar los dones de una naturaleza generosa y para empequeñecer esta capital, una vez orgullosa, hasta llevarla a la paralización de una ciudad provinciana'. Aún así, le fascinó.