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El Albaicín es el barrio más antiguo de Granada. Es uno de los barrios más emblemáticos y el mejor ejemplo de ciudad hispano-musulmana en Andalucía. Situado frente a la colina de la Sabika, nos ofrece unas vistas privilegiadas de la Alhambra.
Este barrio mantiene el trazado urbano medieval y una esencia que transporta a sus visitantes a épocas pasadas. A lo largo de los siglos, ha sido testigo de innumerables cambios, desde su fundación en época ibera y romana hasta su apogeo bajo el dominio musulmán y su transformación tras la conquista cristiana.
Está rodeado de zonas icónicas y estrechamente ligadas a su historia, como el Barrio del Sacromonte, la Calle Elvira, la Carrera del Darro y el Paseo de los Tristes.
El nombre Albaicín proviene del árabe al-bayyāzīn, que, según el Diccionario histórico de la RAE, significa "barrio en pendiente o cuesta".
No obstante, existen otras teorías sobre su origen. Una de las más extendidas sostiene que al-bayyāzīn significa "el arrabal de los halconeros". Otra hipótesis sugiere que el nombre surgió tras la conquista cristiana de Baeza, cuando muchos de sus habitantes musulmanes huyeron a Granada y se establecieron en torno a su fortaleza. A este nuevo barrio se le llamó al-Bayyazin, que significaría "lugar de la gente de Baeza".
Sin embargo, no podemos olvidar que existen otros barrios llamados Albaicín tanto en Andalucía como en otras regiones de España, lo que sugiere que el origen del nombre podría estar más relacionado con su significado de “barrio en pendiente o cuesta” que con el resto de teorías.
El barrio combina la arquitectura tradicional andaluza con la andalusí. Se caracteriza por su trazado laberíntico, con calles estrechas y empedradas que serpentean en una disposición heredada de la Granada islámica. Sus callejuelas se entremezclan con las casas blancas, casas moriscas, cármenes, iglesias construidas sobre antiguas mezquitas, placetas, palacetes y aljibes del sistema hidráulico creado por los árabes.
El Albaicín fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1994.
El origen del Albaicín se remonta a épocas prerromanas, cuando la región estaba habitada por los iberos, que establecieron pequeños asentamientos en la zona debido a su ubicación estratégica. El primer núcleo de población del Albaicín y que originó la ciudad de Granada, recibía el nombre de Iliberri y se extendía entre la actual plaza de San Miguel Bajo y San Nicolás.
Fue con la llegada de los romanos y concretamente con Julio César, cuando se le concedió el estatus de Municipium bajo el nombre de Florentia Iliberritana, un período de gran esplendor que se prolongó hasta el siglo IV d.C. Prueba de su importancia es que en esta ciudad se celebró el primer concilio cristiano en Hispania, el Concilio de Elvira o Concilio Iliberritano, en el año 300.
Pero con la caída del imperio romano, Granada pasó a formar parte del reino visigodo y el Albaicín sufrió un proceso de ruralización que se mantuvo hasta el siglo XI con la llegada de los ziríes.
La invasión musulmana de la península desde el norte de África, comenzó con su desembarco en Gibraltar en el año 711 d.C. Los Omeyas establecieron su capital en Medina Elvira (Madinat Ilbira), ubicada en los actuales términos municipales de Atarfe y Pinos Puente, mientras que el Albaicín era una ciudad rural y poco habitada. No fue hasta el año 1013 cuando Zawi ben Zirí se establece en el Albaicín y funda la Taifa de Granada, construyendo una medina fortificada llamada Alcazaba Qadima y con ella la primera ciudad islámica del Albaicín.
Las diversas luchas internas entre los reinos de taifas fueron sucediendo las distintas tribus que habitaron la zona hasta que los almohades se asentaron en el Albaicín en el año 1157. Su dominio se prolongó hasta 1212, cuando la Batalla de las Navas de Tolosa supuso un punto de inflexión en la Reconquista. Durante esta época, el Albaicín experimentó un rápido crecimiento debido a la llegada de población que huía de los territorios conquistados por los cristianos. Como consecuencia, surgieron varios arrabales extramuros en torno a la Alcazaba Qadima.
En el año 1238, con la llegada de Muhammad ibn Nasr al-Ahmar ("Alhamar" o "el Rojo"), la Alhambra se convirtió en el nuevo centro de poder, relegando al Albaicín a un segundo plano. Con él comenzó el último dominio andalusí tanto en Granada como en Occidente, el Reino nazarí de Granada.
A pesar de ello, el Albaicín continuó creciendo y se consolidó como el arrabal más importante y populoso de Granada. Contaba con sus propios baños y gozaba de cierta autonomía con su propia mezquita mayor o aljama. Para garantizar su protección, el sultán Yusuf I ordenó su amurallamiento mediante la construcción de la cerca de Don Gonzalo, convirtiéndolo en una ciudad fortificada dentro de Granada.
Tras la llegada de los Reyes Católicos a Granada en 1492, los moriscos del Albaicín pudieron conservar su religión y su legislación en un clima de relativa tolerancia. Sin embargo, esta situación cambió en 1499 con las políticas impuestas por el Cardenal Cisneros, que contravenían lo acordado en las Capitulaciones y desencadenaron el levantamiento del Albaicín. La revuelta se prolongó durante diez días, pero no logró revertir las nuevas disposiciones.
En el siglo XVI comenzó una profunda cristianización del barrio. Se levantaron iglesias sobre antiguas mezquitas, se construyeron conventos y órdenes religiosas ocuparon edificios antiguos. La Carrera del Darro, por su parte, se convirtió en el lugar de residencia de familias nobles que edificaron lujosas casas señoriales.
Las expulsiones decretadas por la Corona de Castilla provocaron un descenso de población y un cambio en la estructura social del barrio, que sufrió un progresivo deterioro debido al abandono, a desastres naturales y la falta de inversión.
Esta situación no mejoró en los siglos siguientes. En el XIX, el Albaicín siguió siendo una zona marginal. Sin embargo, era un lugar pintoresco para todos los viajeros románticos que llegaron a Granada durante esa época. Los vecinos, en su mayoría humildes, habitaban casas sencillas con huertos y corrales donde criaban animales como cabras y gallinas.
También en el siglo XIX surgió el Carmen, un tipo de vivienda tradicional de Granada. Carmen viene de la palabra árabe karm que significa quinta con huerto o jardín. Están viviendas están rodeadas de muros que encierran los huertos y jardines, proporcionando intimidad y frescura.
Durante el siglo XX, se impulsaron políticas urbanísticas que mejoraron la accesibilidad del barrio y la recuperación y valorización de su patrimonio.
Gracias a los trabajos de conservación, el Albaicín fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1994. La Fundación Albaicín-Granada se encarga de continuar con la preservación patrimonial de este histórico barrio.
A continuación, presentamos una selección de monumentos, miradores y lugares que forman parte del Albayzín.
- Aljibe de Trillo, de época nazarí.
- Alminar de Almorabitun (siglo XI), hoy campanario de la Iglesia de San José.
- Alminar de la Iglesia de San Juan de los Reyes (siglo XIII).
- Casa de Zafra, casa hispano-musulmana del siglo XIV, hoy Centro de Interpretación del Albayzín.
- El Bañuelo (siglo XI), en la Carrera del Darro.
- El Maristán o antiguo hospital nazarí (siglo XIV) en la Calle Bañuelo cerca de la Carrera del Darro.
- La muralla Zirí-Nazarí (siglo XI) que transcurre por el barrio del Albayzín y Sacromonte. Se puede contemplar desde el Mirador de San Cristóbal o en el Cerro de San Miguel.
- Palacio de Dar al-Horra, donde residió la esposa del sultán Muley Hacén y madre de Boabdil, Aixa.
- Puerta de Elvira, en el arranque de la Calle Elvira y también parte de la muralla.
- Puerta de Fajalauza, situada en la Cuesta de San Gregorio Alto. Recibe el nombre de la loza de Fajalauza, ya que comunica con el antiguo barrio de los Alfareros.
- Puerta de Monaita, situada en el Carril de la Lona.
- Puerta Nueva o de las Pesas, conocido popularmente como Arco de las Pesas.
- Torres de la Alhacaba en la muralla.
- Carmen Aben Humeya (siglos XI, XV y XVI. Zirí y mudéjar) en Cta. De las Tomasas. Aquí se puede visitar el museo de la Fundación Carlos Ballesta, con una interesante colección sobre la historia de Granada.
- Carmen de la Victoria (siglo XIX) en la Cuesta del Chapiz. Hoy es Residencia Universitaria.
- Casa de Castril (siglo XVI) en la Carrera del Darro. Hoy es el Museo Arqueológico de Granada.
- Casa de los Mascarones, situada en la Calle Pagés. Era la casa del poeta Pedro Soto de Rojas (siglo XVII).
- Casa de Porras, en la placeta del mismo nombre. Es una casa mudéjar (siglo XVI) y hoy es Centro Cultural de la Universidad de Granada.
- Casa de Yanguas (siglo XVI). Se encuentra en la calle San Buenaventura. Conserva elementos de arquitectura nazarí y renacentista, aunque hoy es un hotel.
- Casa del Almirante, situada en la Calle San José (siglo XVI).
- Casa Morisca Horno de Oro en la calle Horno de Oro. Casa morisca con una primera planta nazarí y un segundo piso del siglo XVI.
- Ermita de San Miguel Alto, situada en el Carril de San Miguel.
- Iglesia de El Salvador, situada en la Cuesta del Chapiz.
- Iglesia de San Cristóbal y Mirador de San Cristóbal, en la Carretera de Murcia.
- Iglesia de San Gregorio, en el inicio de la cuesta que lleva su nombre.
- Iglesia de San Juan de los Reyes, en la calle de mismo nombre.
- Iglesia de San Luis de los Franceses (hoy en ruinas).
- Iglesia de San Miguel Bajo, en la placeta homónima. Destaca su armadura mudéjar y su aljibe anexo del siglo XIII.
- Iglesia de San Pedro y San Pablo en la Carrera del Darro.
- Iglesia de Santa Ana, al inicio de la Carrera del Darro.
- Mezquita Mayor de Granada (2003) en Cta. Cabras.
- Palacio de los Córdova (siglo XVI), en el inicio de la Cuesta del Chapiz. Hoy es Archivo Municipal.
- Palacio de los Olvidados en la cuesta de Santa Inés (siglo XVI). Hoy acoge un museo dedicado a la cultura sefardí en Granada, además de espectáculos flamencos.
- Mirador de San Nicolás, donde disfrutar de las mejores vistas de la Alhambra.
- Mirador de San Cristóbal, ubicado en una de las zonas más altas del Albayzín.
- Mirador de la Placeta de Carvajales, una pequeña joya escondida desde donde podrás disfrutar de unas vistas más cercanas de la Alhambra.
- Mirador de San Miguel Alto, ubicado en el cerro de San Miguel.
- Mirador de la Plaza Victoria, ocupa el lugar donde antiguamente estaban las huertas del Convento de la Victoria.
- Mirador de Santa Isabel la Real, junto al Monasterio de Santa Isabel la Real.
- Mirador de Cruz de Rauda, ubicado en el cerro de San Miguel, es un mirador pequeño y poco conocido.
El Albaicín bajo está a 10 minutos a pie del centro de Granada y es la opción más recomendable para llegar al Albaicín. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el camino está lleno de cuestas y tiene un suelo empedrado, por lo que se recomienda ir con calzado cómodo y con buen agarre. También se recomienda vestir ropa cómoda y adecuada a la temperatura de la temporada, así como llevar agua para hidratarte y protector solar en verano.
Un posible camino hasta el Albaicín desde el centro puede ser desde Plaza Nueva, la Carrera del Darro y Paseo de los Tristes. O desde Gran Vía, pasando por Calle Elvira, Calderería Nueva (o “calle de las teterías”) y cuesta de San Gregorio.
Debido a las restricciones de tráfico, el Albaicín está a unos 25 minutos del centro de Granada en coche. Hay que dirigirse a la Carretera de Murcia, aparcar en el Parking de San Cristóbal y callejear tranquilamente por el barrio.
En autobús puedes llegar al Albaicín desde el centro en las líneas C31, C32 y C34. La C31 y C34 desde Plaza Nueva y la C32 desde la Plaza Isabel la Católica.
Si eliges las líneas C31 o C32, puedes bajarte en “Plaza de San Nicolás” o “Camino Nuevo de San Nicolás 7” y empezar tu ruta desde la parte alta del Albaicín.
Si eliges la línea C34, que une el Centro con el Sacromonte, puedes bajarte directamente en “Ctra. Murcia 47 – Col. Ave Mª San Cristóbal”.
También puedes llegar en taxi hasta el Albaicín, aunque está sujeto a restricciones de circulación. Las tarifas varían según la distancia desde el punto de origen y el horario.